Sería infructuoso partir de la premisa de que Esta parcela de Guadalupe Santa Cruz (1952-2015) es una novela. Esto no dice nada más que la inserción en una tradición de la que la escritura de Guadalupe Santa Cruz se intenta desprender. Los destellos de certeza que la narradora chilena nos entrega en este libro póstumo descentran el problema del tiempo del relato y la secuencialidad para abocarse a otra forma de estructura. Santa Cruz nos invita a que el relato sea como un cuerpo acéfalo.
