Existen voces que son únicas por el grado de autonomía que encarnan. Tal es el caso de Nivaria Tejera, un nombre que para muchos sonará a novedad. El barranco es un libro sobre la imposibilidad de entender la guerra, permitiendo al mismo tiempo exactamente eso: entender sus perversidades desde las entrañas mismas, a través del lenguaje poético y poetizante de una niña que vive cómo el fascismo se va adentrando en la comunidad de la isla, cómo le roba al padre, traicionado por sus amigos y vecinos de juventud, encarcelándolo por ser de izquierda, y cómo esa repentina ausencia va transformando y quebrando a los demás miembros de la familia, y a la niña también: “La guerra. En El Barbado también anda y es como un tonto que mira desde todo el cuerpo sin saber adónde se dirige, que mira porque tiene ojos. Desde que estalló habita con nosotros sin importarle el lugar en que estemos”.
